En desarrollo
Todavía no está lista. Esto es lo que hará.
Cada paquete llevará una etiqueta que se puede escanear. Esta página explica qué pasa cuando lo haga, y seguirá marcada como sin terminar hasta que la herramienta funcione de verdad.
En qué punto está
Vuelva más adelante.
Estamos construyendo esto después del huerto, no antes. Las primeras entregas importan más que el software que las acompaña, así que el sistema de etiquetas sale cuando ya haya verduras a las que pegarlas.
Nada de esta página está activo. Todavía no hay ningún código que escanear, y la vista previa de la página principal es una ilustración, no una etiqueta funcional.
La idea
Una etiqueta que sabe qué hay en la bolsa.
¿Qué cocino hoy?
Que decida el huerto. Detenga las cartas y vea qué sale.
Se empaca la bolsa
Lo que salió del huerto esa mañana queda escrito en la etiqueta cuando se arma el paquete.
Se escanea la etiqueta
La cámara del teléfono la abre en el navegador. No hay que instalar nada, ni crear cuenta, ni registrarse.
Se lee esa lista
Las verduras de la etiqueta son el único dato de entrada. A la herramienta se le dice qué hay en la bolsa y absolutamente nada sobre quién la recibe.
Aparecen formas de cocinarlas
Métodos sencillos para esas verduras concretas, con lo que ya hay en una cocina de casa.
Ideas para cocinar las verduras del paquete. No es asesoría dietética ni médica. Para orientación sobre la alimentación durante el embarazo, consulte a su profesional clínico.
Por qué importa
Una verdura desconocida es una verdura desperdiciada.
La razón más común por la que una bolsa gratuita de verduras no se come no es que nadie la quisiera. Es que apareció una verdura que nadie en la casa había cocinado antes, y se quedó en el cajón hasta pasarse.
Una etiqueta en la bolsa es la respuesta más barata posible a eso, y es la única parte de este proyecto donde un programa ayuda de verdad.